Jesucristo: Salvador, punto omega de la historia
Finalmente, una cuarta y última parte de la Exposición Permanente, que culmina el recorrido catequético por la historia de la salvación, se centra en Jesucristo: El Salvador, punto omega de la historia, culminación de los tiempos y los siglos, que puede ser contemplado de distintas formas, tanto en las diversas cruces procesionales expuestas como en modelos iconográficos cristológicos clásicos -cordero apocalíptico, pelícano-. Una de las últimas obras expuestas, el óleo de Ercole Graziani que representa la Ascensión (1744), es un bello broche para este recorrido histórico-artístico y catequético, que evoca el final de la historia de la salvación: la plena comunión de la humanidad con Dios en un proceso en el que Cristo, cabeza de la Iglesia, precede a su Cuerpo místico con su vuelta al Padre, tras realizar la obra de la redención, de la reconciliación perfecta, por su muerte y resurrección, de cuyos frutos participa la humanidad por medio del Espíritu Santo.
“Veréis que el Hijo del Hombre está sentado
a la derecha del Todopoderoso." (Mt 26, 66)
