Andrés de Vandelvira, inspirándose en la tradición de Vitrubio, dotó a al nuevo edificio de la catedral de Jaén de “utilitas” (utilidad), ideando una serie de galerías altas, ubicadas sobre las capillas laterales, para albergar distintas dependencias del Cabildo: la escuela de gramática, la contaduría, y el archivo, entre otras.
En las galerías altas de la catedral está ubicado el Archivo Histórico Diocesano, que cuenta con unos 1500 metros lineales de estanterías. Conserva documentos desde el siglo XIII, y la colección de libros corales de la catedral, cuyo número asciende a 76, y que contienen bellísimas miniaturas, como la Anunciación, obra de Juan de Cáceres, del primer tercio del siglo XVI.
La Exposición documental del Archivo Histórico Diocesano
Aunque la tradición museística más clásica reserva para las exposiciones las obras de pintura, escultura y orfebrería, se va abriendo paso también una mayor valoración de los documentos, como elementos del patrimonio histórico-artístico. Los documentos hablan de la historia de los hombres, del nacimiento de las comunidades; también de su desaparición. En muchas ocasiones son el único recuerdo que queda de realidades que fueron bellas en su creación, pero que los avatares de la historia han hecho desaparecer. Por ello, los documentos son memoria viva y palpitante, y algunos fueron realizados también con la finalidad de producir belleza.
Dos son las claves de interpretación sobre las que se articula la Exposición documental del Archivo Histórico Diocesano: el carácter histórico de la fe cristiana y el Santo Rostro como emblema de la Diócesis de Jaén.
HORARIO:
(Desde octubre a marzo)
Lunes a Jueves: de 16.30 a 19.00 horas

