Exposición “Cisneros, arquetipo de virtudes, espejo de prelados” en la Catedral de Toledo

 

Tres piezas de la Diócesis de Jaén participan en la exposición “Cisneros, arquetipo de virtudes, espejo de prelados” en la Catedral de Toledo del 8 de noviembre al 18 de febrero

 

Del 8 de noviembre de 2017 al 18 de febrero de 2018 se celebrará en la Catedral de Toledo la exposición “Cisneros, arquetipo de virtudes, espejo de prelados” organizada por la Archidiócesis primada en el marco de los actos que conmemoran el V Centenario de la muerte del cardenal Fr. Francisco Ximénez de Cisneros (1517-2017).

Para esta muestra se han solicitado tres piezas de la Diócesis de Jaén. Se trata de la Puerta mudéjar de la iglesia de San Andrés de Jaén y la Arqueta nazarí y el Báculo del obispo don Alonso Suárez de la Catedral giennense, que han sido estudiadas por especialistas en Historia del Arte de la Universidad de Jaén. Con ellas se refleja claramente el gusto de la época por las formas de tradición musulmana y por los estilos de procedencia europea como el Gótico y el Renacimiento.

La Puerta de San Andrés cerraba primitivamente el sagrario de la antigua parroquia, de ahí la inscripción eucarística que la orna. Su ejecución se sitúa en Jaén en la segunda mitad del siglo XV y es muy similar a la conservada en el Museo Arqueológico Nacional que procede de la Catedral de Jaén.

Las dos piezas del templo mayor giennense han sido restauradas con motivo de esta exposición por Néstor Prieto, restaurador de los bienes muebles de la Catedral. La Arqueta fue realizada en Granada en la segunda mitad del siglo XV y en su ejecución se utilizaron materiales nobles como cedro, ébano y malaquita. Presenta un exquisito trabajo de taracea y labor de mosaico, al tiempo que se acompaña de unos herrajes góticos que materializan los intercambios entre los reinos peninsulares, aunque también pudieron ser añadidos con posterioridad. Es una de las piezas más antiguas de la catedral y se registra en el Inventario de 1518 como cofre destinado a guardar valiosas reliquias en el antiguo Sagrario.

El Báculo del obispo don Alonso Suárez es una de las obras más desconocidas de la Catedral de Jaén. Don Alonso poseía un báculo gótico muy rico que legó al templo y que se conservó hasta mediados del siglo XVII. Para su sepultura se utilizó el que nos ocupa, realizado por el Maestro Bartolomé. En el medallón que lo corona tiene por un lado el escudo episcopal y por otro la efigie del prelado acompañada de la inscripción “VIVE”. Estos datos nos indicarían que se realizó en el momento de su muerte (1520) como un objeto conmemorativo y quizás, también, en muestra del agradecimiento profesado por sus familiares y por el propio artífice que plasmó en él los nuevos gustos del Renacimiento.

 

 

 

 

 

 

 

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