Una veintena de adultos reciben el Sacramento de la Confirmación en la Catedral de Jaén

El pasado 5 de noviembre, festividad de Santa Ángela de la Cruz, un grupo de más de veinte adultos recibieron el Sacramento de la Confirmación en una ceremonia presidida por el Obispo diocesano, Don Amadeo Rodríguez Magro.

La Catedral de Jaén acogió a fieles de las parroquias de Jaén: Santa María Madre de la Iglesia; San Eufrasio; La Santa Cruz; San Felix de Valois; La Inmaculada y San Pedro Pascual; El Salvador y de la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz de El Mármol, que acompañados de sus padrinos y madrinas participaron en la celebración de este Sacramento que imprimen carácter. Esto es, que la Confirmación, al igual que el Bautismo y el Orden Sacerdotal marca al que lo recibe con un sello indeleble, por el que el cristiano participa del sacerdocio de Cristo y forma parte de la Iglesia según estados y funciones diversos.

La celebración comenzó con la aspersión del agua bendita como recuerdo del Bautismo, que nos dio la gracia que hoy va a robustecer el Señor en algunos de vosotros con el don de su Espíritu.

Las Lecturas estuvieron participadas por hermanos de la Cofradía de la Buena Muerte, con sede canónica en la Catedral, y el Evangelio proclamado por el párroco de Santa María Madre de la Iglesia, D. José López Chica. Fue él, quien después, presentó a los candidatos a ser confirmados ante el Obispo.

En su homilía, el Prelado del Santo Reino mostró su satisfacción por estos hombres y mujeres, que en su madurez han decidido dar el paso  para recibir el Sello del Espíritu Santo, a través del Sacramento de la Confirmación. “Con el Bautismo recibimos el don de la fe, que para los cristianos es lo que da sentido a nuestra vida. Pero la fe necesita un desarrollo, a medida que vamos madurando vamos también desarrollando las opciones fundamentales de nuestra vida, y una de las opciones es si aceptamos o no lo que Dios nos ha dado”. Don Amadeo Rodríguez Magro, continuó sus palabras explicando a los que iban a recibir el Sacramento, que la fe, aunque la da Dios, con la madurez, se va convirtiendo en una opción personal: “El don de Dios de la fe termina convirtiéndose en una opción personal que uno ha de tomar. Uno es cristiano por un encuentro personal con Cristo que nos cambia la vida”. En este sentido, el Obispo diocesano explicó que lo que el Señor quiere de los cristianos es “que seamos sus testigos de una vida nueva, testigos de su persona, testigos de la fe. Gente distinta que le pone una impronta a su vida y que lo refleja antes los demás, y esa impronta, y ese sello es el de Cristo. Y para ello vais a recibir hoy el Espíritu Santo, para ser testigos del Señor”.

Para concluir, el Obispo de Jaén animó a los confirmandos a que tengan vida en Cristo, “porque para poder dar testimonio de Jesucristo hay que tener vida en Cristo, para poder decir que somos Hijos de Dios tenemos que tener alegría y orgullo profundo por nuestra afiliación divina. Seamos coherentes en nuestra vida cristiana con lo que hemos recibido de Dios”.

La celebración eucarística continuó con la renovación de las promesas del bautismo de los confirmandos, que fueron renovadas a los pies del presbiterio. Después, uno a uno, acompañados por su padrino o madrina se acercaron hasta el Obispo quien impregnó en la frente de los confirmandos el crisma, ya que, Ser crismado es lo mismo que ser Cristo, ser Mesías, ser ungido. Y ser mesías y Cristo comporta la misma misión que el Señor: dar testimonio de la verdad y ser, por el buen olor de las buenas obras, fermento de santidad en el mundo.

La oración de los fieles estuvo pronunciada por dos de los adultos que acababan de recibir el sello del Espíritu Santo. En ellas se pidió por la Iglesia, por el Papa y el Obispo; también se oró por ‘los que sufren sin esperanza, por los que buscan sin tener fe, por los que aman a Dios sin saberlo: para que el Espíritu Santo les descubra el amor del Señor y colme sus anhelos de felicidad y de paz´. Así como por los confirmandos, para que vivan intensamente su fe en la esperanza y sean testigos convincentes de Jesucristo con su modo de obrar.

El Obispo quien destacó la actitud piadosa de los asistentes a la ceremonia del Sacramento de la Confirmación, pidió a los que lo habían recibido que subieran hasta la escalinata del altar para concluir con una foto de familia.

Galería Fotográfica: “Confirmaciones de adultos en la Catedral. Nov, 2017”

 

(Fuente: www.diocesisdejaen.es)

 

 

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